XVII EXPOSICIÓN VIRTUAL DE POESÍA Y ARTE

EN HOMENAJE A NORA STREJILEVICH

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http://norastrejilevich.com

Congreso de la ACH

2022
 
 
  
Gerardo Ávila Hesles (Canadá)
Homenaje a Strejilevich en cuatro actos

          Acto 1. La voluntaria del Capitán Cactus

 

Corría el año de 1986, Vancouver celebraba la EXPO Mundial, un sinnúmero de naciones presentaba tesoros históricos, artísticos y culturales en sus pabellones. Una larga fila de gente se extendía en la entrada del pabellón australiano, avanzando poco a poco. El payaso Capitán Cactus, con su vestuario verde con capa, brincaba en su pogo-saltarín (pogo-stick) ofreciendo a los concurrentes alineados sellar el pasaporte que traían consigo con el propósito de recordar los pabellones que visitaban. Para ello, él saltaba sobre el documento que ponía en el suelo marcándolo con el tapón de su pogo, repitiendo en voz alta "Capitán Cactus, salvando a las personas de sí mismas".

 

De pronto, el Capitán descubrió a una persona en la fila fumando y, además, llevando consigo un gran vaso de refresco. Ah, una fumadora, se dijo en voz alta,-la salvaré de sí misma. La invitó entonces como voluntaria al escenario callejero ubicado enfrente de la multitud enfilada para entrar. La fumadora se puso en posición, mientras el capitán trataba de apagar el cigarro que estaba en su boca con una botella de aerosol. Fue tan mala su puntería que la bañó de agua. Ella, enfurecida, le vertió todo el contenido de su vaso logrando así aplausos estridentes de la audiencia. Cuando la voluntaria regresó a la fila, el público la felicitó y le ofreció lugar.

 

Antes de entrar al pabellón, ella se unió al Capitán para pedir aplausos juntos. La voluntaria estaba coludida conmigo, quien interpretaba mi papel del Capitán Cactus. Ella era nada menos que Nora Strejilevich.

 

          Acto 2. Los regalos del cumpleaños

 

Era el cumpleaños de Nora y un sinfin de regalos delicadamente envueltos esperaban ser abiertos por la festejada. Del orden de su desenvoltura no me acuerdo, pero uno de ellos era un zapato. Tal vez, pensó la susodicha Norita cumpleañera, el otro zapato ha sido envuelto por separado. Qué hermoso, me gusta y me queda muy bien, expresó. Los regalos siguieron, un lindo suéter, una camisa y otras prendas de vestir, todas a la medida. Continuaron unos objetos de decoración y, poco a poco, ella empezó a dudar de su veracidad hasta que se percató de que eran cosas que le pertenecían.

 

Mi amigo Carlos Galindo y yo habíamos tomado algunas de sus pertenencias y se las habíamos envuelto para regalo, con la confianza de que siendo un poco distraída y no apegada a los objetos materiales no se daría cuenta inmediata del chiste. Todos nos reímos.

 

En ese entonces, Nora estaba escribiendo su tesis, así que imprimimos una con su nombre y su título como regalo final, claro sólo la portada los incluía.

 

          Acto 3. Nora presidenta

 

La Quena era una cafetería localizada en la calle de Commercial en Vancouver donde nos juntábamos los latinos. Ahí celebrábamos el día de muertos y otras fiestas y agasajos patrios y no. Había un pequeño escenario y en ese sitio músicos, poetas, actores y locos, nos presentábamos ante el público de amigos, invitados y colados.

 

Fue en una de esas ocasiones que decidimos realizar elecciones presidenciales. Nora Strejilevich se lanzaría como candidata con el lema "Pan, Amor y Fantasía (creo)". Por otro lado, yo haría mi campaña con la promesa de que salvaría a todos de sí mismos. Después de cómicos discursos llenos de promesas inalcanzables, el público votó. Esa tarde-noche Nora Strejilevich fue elegida presidenta de un lugar imaginario, con bandera y escudo nacional previamente diseñados. Como premio por su eleccion elección se le otorgó un ramo de lechuga.

 

          Acto 4. La enfermera y el silencio

 

Durante los años que pasamos juntos en los estudios de maestría en la Universidad de British Columbia, pusimos varias obras de teatro. Recuerdo con emoción la de  Picnic en el campo de batalla  de Fernando Arrabal. La estrenamos en International House; un centro para estudiantes de todo el mundo, aunque nuestra presentación fue en español para los alumnos de nuestro departamento de Estudios Hispánicos.

 

La obra tiene una contemporaneidad asombrosa. Los padres de un soldado le llevan el almuerzo a su hijo para hacer un picnic e invitan a un soldado del otro bando. Aparecen unos enfermeros muy chistosos obsesionados en buscar muertos; un humor negro interesante. Nora interpretó magníficamente a uno de esos enfermeros con gran comicidad; yo representé a uno de los soldados.

 

En otra ocasión, Enrique Manchón -compañero de maestría y excelente maestro de español- y yo emprendimos la tarea de traducir del inglés al español (escrita primero en francés) la obra de teatro de Picasso  El deseo atrapado por la cola  para realizar una lectura actuada. Me acuerdo de que Nora, en el estreno, leyó el papel del "silencio". Ahora creo que sus líneas ausentaban las noticias y palabras sobre la invasión nazi en París, ya que Picasso escribió la obra durante la ocupación alemana que duró desde junio 1940 a diciembre de 1944.

 

Las fotografías fueron de Enrique y yo hice máscaras de Picasso para decorar el escenario. Nuestros compañeros de maestría tomaron los demás papeles. La presentación de esta obra mítica surrealista nos dejó un recuerdo inolvidable.

 
  
 
  
 
 

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